Ratatouille Cheesecake es una marca sevillana especializada en tartas de queso artesanales. Formé parte del proyecto desde sus inicios, desarrollando la identidad visual de la marca junto al equipo de Agencia By Influence.
El objetivo era construir una imagen reconocible y coherente, capaz de transmitir cuidado artesanal, cercanía y una estética más sofisticada dentro del sector gastronómico.
Creación de la identidad
Desarrollé el sistema visual completo de la marca: logotipo, universo gráfico, aplicaciones corporativas, packaging, soportes impresos y adaptación al entorno digital.
La identidad se construyó buscando un equilibrio entre lo minimalista y lo cálido, utilizando formas simples, acabados limpios y una dirección visual pensada para reforzar la percepción de calidad y detalle artesanal.
Desarrollo y aplicaciones
El proyecto incluyó el diseño de packaging, papelería, materiales promocionales, señalética y piezas digitales, manteniendo una línea visual coherente en todos los puntos de contacto de la marca.
Además, participé en el desarrollo de su presencia online y materiales visuales para redes sociales, asegurando continuidad entre la identidad física y digital.
Una marca en crecimiento
Tras el lanzamiento, continué colaborando en distintos materiales de comunicación, fotografía de producto y piezas visuales para acompañar el crecimiento de la marca.
Con el tiempo, Ratatouille Cheesecake amplió su presencia en Sevilla, consolidando una identidad reconocible y consistente en todos sus soportes.